domingo, 6 de febrero de 2011

ENTREVISTA A MENCHU GARCERÁN & COMPANY

La puerta de embarque era mi objetivo. Tenía que coger un vuelo hacia París dentro de media hora y, si no me daba prisa, lo perdería. Aunque si lo perdiera, podría coger un tren de esos que viajan por la noche y a la mañana siguiente entraría en la capital a horas tempranas…
Estaba hecha un lío. El miedo a volar se me acrecentaba por segundos, el ruido de los motores cogiendo velocidad, se introdujo en mi mente propinándome dolor de cabeza. “Dios mío, ayúdame y hazme olvidar este terror”.
Tenía preparada la entrevista a la autora de novela romántica Menchu Garcerán y a sus protagonistas Kate Boroni y David Sinclair, y estaba dudando de ello. No sé qué pensarán mis compañeras de la revista… pero estaba totalmente asustada. Para ser más sincera, era la primera vez que me montaba en un avión. Sí, la primera y esperaba que fuera la última. Esto nunca lo he superado. Y eso que mi marido más de una vez me ofreció hacer un viaje corto a Madrid o Barcelona, para que se me quitara el miedo a volar… pero nada, con excusas me salía siempre con la mía. Sin embargo, hoy no podía demostrar tales temores. Además, Menchu estaría esperándome en el avión…
Compré una botellita de agua en una cafetería del aeropuerto y me tomé un Valium. Ahora sí podría llevar a cabo mi misión.
La azafata me vio la cara demasiado pálida al entrar en el avión. La chica me dedicó tiempo acompañándome hasta mi asiento, donde se suponía que estaba la autora esperándome…

AMc: Hola, cielo, he llegado a la hora justa… (La pastilla me estaba haciendo efecto)
Menchu: Hola guapa, encantada de conocerte. ¿Te encuentras bien? Te veo un poco pálida.
AMc: Sí, encantada de conocerte en persona.
Menchu: Tenía mucha gana de hablar contigo y cambiar impresiones.
AMc: Oh, gracias a Dios que ahora estoy más relajada. Es que es… mi primera vez.
Menchu: ¿Primera vez? Pero si eres una veterana. Si tú estas cosas las haces muy bien.
AMc: Pareceré un fantasma con estas ojeras, pero es que no lo puedo evitar.
“Qué cosas más raras dice y sin conexión. Parece que va desconectada”
Menchu: ¿Qué es lo que no puedes evitar?

La azafata anunció el despegue.

Menchu: Menos mal que esto empieza a moverse.
AMc: Oh, oh…
“Está blanca como el papel”
Menchu: ¡Ariadna! ¡¿Qué te pasa?!

Todo ocurrió sin darme cuenta. El avión despegó y la autora me miró sonriendo.

“Viendo su cara lo he entendido todo. ¡Tiene miedo a volar!”

Menchu: Ya ha pasado lo peor. ¿Estás más tranquila?
AMc: Sí, sí. Creí que esto era peor…
Menchu: Al principio impone, pero cuando lo haces muchas veces, te acostumbras. Solo tienes que relajarte un poco. ¿Funciona?
AMc: Ahora que estoy más relajada, quiero felicitarte por la preciosa novela que has creado. Dos días, sólo dos en leerla y ya ves, esperando que saques la siguiente.
Menchu: ¿Dos días? Eso está bien porque significa que te ha “enganchado” Me alegro muchísimo. Y yo también tengo gana de que salga la siguiente. Me hace mucha ilusión.
AMc: ¿Cómo estás asimilando que tu primera novela esté ya en las librerías?
Menchu: Al principio choca encontrarte con él en las estanterías. Bueno, rectifico, al principio iba buscándolo por las librerías a ver donde lo tenían. Así me encontré con que ya estaba en la calle. Se siente una emoción indescriptible. Creo que sabes de qué te hablo. Después da miedo, es mucha responsabilidad y quieres estar a la altura. Espero que “mis chicos” lo estén.
AMc: ¿Cómo está Kate? Supongo que estupendamente al lado de David, jejejeje…
Menchu: Pues sí. Está muy bien. Una vez superados sus miedos ha conseguido ampliar su radio de acción. Y con David ha encontrado la horma de su zapato porque le lanza continuos retos y no la deja rendirse.
AMc: ¿David, es tan atractivo como lo describes? Porque en la novela le dedicas unos adjetivos que haces subir la temperatura a toda lectora que lo lee… jejejeje
Menchu: Chica, tiene unos ojos azules con una mirada electrizante que te deja fuera de juego y más de metro noventa de músculos fuertes y bien formados. Es exactamente como lo he descrito.
AMc: Me gustaría que me comentaras qué sentiste cuando te dijeron que tu obra se publicaría.
Menchu: Pues lo primero que pensé fue “¡lo conseguí!”, después llegan la alegría, la ilusión, la responsabilidad. Son muchas emociones juntas.
AMc: ¿Te fue difícil documentarte sobre Irak?
Menchu: Más que difícil fue laborioso. Buscaba una zona concreta en la que hubiera montañas y que, a la vez, estuviera cerca de alguna refinería. Meterme en el campo de los americanos también me llevó tiempo porque iba de una cosa a otra pero, al final, aparecieron hasta los planos de la base. Invertí mucho tiempo en la documentación.
AMc: Ya, la realidad es esa, aunque no nos lo creamos.
Menchu: Si. Se lleva tiempo pero a la vez es muy gratificante. Aunque se use muy poca de la información que se consigue, se aprenden muchas cosas.
AMc: ¿Cuánto tiempo te llevó realizar la novela?
Menchu: Pues desde que empecé a escribirla hasta que salió publicada, pasaron casi cuatro años. Escribo muy despacio y ésta estuvo algún tiempo guardada.
AMc: ¿Cómo compaginas el trabajo como autora en tu vida cotidiana?
Menchu: Pues la cosa va a rachas. Depende del tiempo libre que me queda y eso varía en función de las vacaciones del resto de la familia. Ahora, que me toca repasar con el pequeño, me quita mucho tiempo. Es complicado trabajar fuera de casa, organizar la vida familiar y escribir, pero al final, siempre se araña algo de tiempo.
AMc: ¿Cómo catalogarías tu obra?
Menchu: Pues como una novela para entretener. El objetivo principal es hacer que la persona que lo lea olvide sus problemas y viaje por el mundo con los personajes. Evasión total, sin más pretensiones.
AMc: Ahh, por cierto, en la novela hay una escena que me encantó. Es cuando David besa a Kate por primera vez… personalmente, me has hecho creer que era una adolescente. Igual que cuando se besa por primera vez a un chico… tan dulce… jejejeje.
Menchu: Es que David es dulce. A pesar de estar curtido en las cosas duras de la vida, Kate le despierta ese tipo de sentimientos.

Hablando y hablando no nos dimos cuenta y la azafata volvió a hablar, avisando que estábamos a punto de aterrizar.

AMc: Dios mío… ya estamos en París. No me lo puedo creer.
Menchu: (se ríe) ¿Quieres que llame a David para que te distraiga del aterrizaje?

Apreté los dientes, junté las manos y cerré los ojos al sentir la bajada del avión. Recé unas cien veces antes de que el tren de aterrizaje pisara tierra. Y al fin, para mi sorpresa, Menchu me avisó de que ya habíamos parado.

Menchu: No ha sido tan malo ¿eh?
AMc: Oh, sí, déjame que bese el suelo cuando me baje, ¿ok?
Menchu: (soltó una carcajada) No serías la primera a la que veo hacerlo. Algún día te contaré mi viaje a Rumanía. Anda, vamos en busca de Kate y David.
AMc: Ok, ¿Están esperando?
Menchu: Sí, les avisé de que llegábamos a esta hora.
AMc: Es porque vuelven a estar de nuevo cubriendo a algún político, ¿no es sí?
Menchu: Efectivamente. Desde que Kate viaja sin problemas, no están quietos.
AMc: Entonces… ¿tendremos otra novela? “Di que sí, por favor…”
Menchu: Sí. Pero en esta ocasión ellos no son los protagonistas. Creo que en mayo se publicará la que ganó el Premio Terciopelo.

La llegada.

Kate: Hola Menchu —saluda a la vez que mira a Ariadna.
Menchu: Hola guapos. —Besa a sus dos personajes favoritos
David: Buenas tardes. —Con su voz y su magnetismo, decidimos que, efectivamente, las tardes son muy buenas.
Menchu: Hola David. —Mientras le besa en ambas mejillas (sí, ella puede hacerlo)— Os presento a Ariadna McCallen. Quiere haceros unas preguntas. No siempre vais a ser vosotros quien entrevistáis.
AMc: Hola, encantada de conoceros.
Kate: Encantada
David: Mucho gusto
Menchu: ¿Buscamos un sitio en el que estemos más cómodos?
AMc: Bueno, no me gustaría robaros más tiempo, sé que vuestro trabajo os acapara mucho, pero ¿nos tomamos un café mientras os hago la entrevista?
David: Por mí, perfecto.
Menchu: Café, palabra mágica.
Kate: Me parece bien.

Nos sentamos en una de las cafeterías del aeropuerto. No era el sitio más cómodo para ellos, pero era el único lugar dónde podía entrevistarlos. Kate y David volvían a viajar por toda Europa y repetían experiencia.

David: ¿Qué tal el viaje?
AMc: David, me da mucho miedo el avión. Pero Menchu ha estado todo el tiempo hablándome y ni siquiera me di cuenta que habíamos aterrizado.
Kate: Eso me suena. —Dice sonriendo y mirando a su compañero.
Menchu: Mira también a Kate y suelta una carcajada—. Sí, a mí también me suena.
AMc: Kate, ¿ha sido duro aceptar de nuevo este trabajo? Porque sabemos que lo has pasado fatal.
Kate: No. Ya no es tan duro. Después de lo que pasé en el viaje anterior, esto es un camino de rosas. —Mira a David con ternura y le guiña un ojo— Además, ahora tengo ayuda.
AMc: La autora ha descrito perfectamente todo lo que ha ido sucediendo en el transcurso desde que te mudaste al nuevo puesto de trabajo. ¿Te arrepientes, Kate?
Kate: Nunca. — Vuelve a mirar a David con un sentimiento muy profundo brillando en sus ojos— Al hacerlo mi vida cambió para siempre y para bien.
David: Devuelve a Kate una mirada intensa, de esas que la dejaban temblando— Aceptar el trabajo que me ofreció Mark, fue lo mejor que he hecho en mi vida.
AMc: Es normal. Yo haría lo mismo si me viera en la misma situación.
David: No lo dudes, lo harías.
Menchu: Los dos necesitabais un cambio.
AMc: ¿Cómo describiríais vuestra relación?
David: Pues yo la describiría como una relación que empezó con curiosidad y un “poquito” de obsesión hacia una persona que conocía por una foto y que evolucionó a un amor profundo.
Kate: Sonríe al recordar como conoció a David. —Pues yo la recuerdo como un principio cauteloso, con enfado, temor y total rendición al encanto de David. Ya no me importaba quién o qué fuera.
AMc: ¿Es así como la creaste, Menchu, o se abrió otro esquema en tu cabeza conforme avanzabas en la historia?
Menchu: Yo no creé esa relación, fueron ellos los que evolucionaron a partir de lo que han mencionado. Ellos decidieron como querían que pasara.
AMc: Hemos visto en la novela, que con el paso del tiempo, vuestras diferencias, caracteres y sobre todo esa confianza que necesitabais se ha afianzado… ¿se podría decir que sois almas gemelas?
Kate: En el fondo, tenemos un carácter parecido, por eso chocamos.
David: Yo no creo que seamos almas gemelas pero nos complementamos muy bien.
Por supuesto, no iban a ponerse de acuerdo en ese tema.
AMc: Me gustaría saber qué sensación tuviste, Kate, al descubrir toda la trama política y de poder que se cocía en ese viaje.
Kate: Incredulidad y sorpresa.
AMc: Ya, es normal.
David: Es que nadie se podía imaginar lo que se estaba cociendo.
AMc: Menchu, describes muy bien la relación que había entre Mark y nuestros protagonistas, y hubo un momento en el que pensé que su jefe tendría algo que ver con toda esa corrupta situación… ¿Lo hiciste para despistar al lector?
Menchu: Seguro. Mi intención es despistar al lector en todo momento.
Kate: Pues lo conseguiste
AMc: Pues la autora lo hizo estupendamente.
David: Es que disfruta enredando.
AMc: Menchu, ¿por qué no quisiste que Kate le contara a David a cerca de las pistas que iban dejándole? Él le habría ayudado…
Menchu: Pues, sobre todo, porque no quería que él se implicara personalmente en su vida. Quería mantener las distancias y ceñirse solo al trabajo.
AMc: Ah!! Claro, así es más intrigante…
David: Kate puede llegar a ser muy cabezota —le dirige una mirada significativa— y exasperante
Kate: Como si tu fueras un santo comprensible. Eres terco como una mula y demasiado protector.
AMc: Bueno, chicos, no me gusta veros esas caras. Sólo son preguntas…
David: Es que si me hubiera contado algunas cosas….
Menchu: Reconoced que sois un par de testarudos.
AMc: La cuestión es que estáis juntos, os queréis, habéis pasado por algunos momentos muy desagradables…, pero ahora, ¿tendremos otra historia de este segundo viaje?
David: Nosotros seguimos viajando y trabajando pero ¿alguien quiere saber cómo nos va la vida?
Menchu: Es posible que a medio-largo plazo, aparezca la historia de Mark y que sepamos como les va a Kate y a David, pero creo que ha llegado la hora de que estabilicen un poco sus vidas.
AMc: Ha tenido mucho éxito, David, por eso lo pregunto. Menchu sabe que a los lectores les ha encantado la historia y que le gustaría volver a leer otra vuestra.
Kate: Yo creo que nos toca descansar.
David: Siempre dices eso y luego caes. Te conozco.
AMc: Chicos, si tuvierais que elegir una frase de la obra, ¿con cuál os quedaríais?
Kate: “Ahora, atrévete a afirmar que he hecho el amor a un fantasma.”
Menchu: “¡Estás enamorado! ¡Realmente enamorado! Nunca pensé que vería este día.”
David: “Esta noche he pasado por un infierno. Cuando descubrí que habías desaparecido, creí volverme loco. Mi mundo se desmoronaba a mi alrededor y no podía hacer nada.”
David miró el reloj.
AMc: Es tarde, ¿verdad?, os tenéis que marchar…
David: Tengo una cita dentro de media hora en el otro extremo de la ciudad.
Kate: Yo voy contigo.— apunta ante la mirada reprobatoria de David.
Menchu: No empecéis otra vez a discutir.
AMc: una última pregunta, y así me despido de ustedes. ¿Nos concederéis una exclusiva para cuando visitéis España?
Kate: ¡Por supuesto!
David: Estaré encantado.
Menchu: Por mi parte, ya sabes donde estoy. Estaré encantada de tomarme un café, o muchos, contigo.
AMc: Gracias, chicos. Os recibiré encantada en mi saloncito.
Kate: Y yo estaré encantada de ir.
Menchu: (abraza a Kate y se emociona)
David: Encantado de haberte conocido —Ahora también besa a Ariadna.
AMc: Espero que nos volvamos a encontrar pronto, pareja. Un beso muy grande.
Menchu: (se despide abrazando de nuevo a Kate y le da un beso a David en la mejilla).
Kate: No vemos pronto.
David: Hasta pronto, cuídate.



Una entrevista de Ariadna McCallen

1 comentario:

  1. Ariadna, muchísimas gracias por esta entrevista. Lo pasamos muy bien los tres en tu compañía. Recuerdos de David y Kate.

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